Un compromiso que generó controversia

Francisco Paz
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El más polémico de los incontables pactos y compromisos que han firmado los candidatos a la presidencia de la República se escenificó ayer en el auditorio de la Universidad Santa María La Antigua (USMA).

El “Compromiso Nacional por la Vida y la Familia”, previamente había generado rechazo en activistas homosexuales y hasta provocó la renuncia de un candidato a suplente del partido Popular.

Como era de esperarse, el evento fue controversial, cuando varios de los denominados defensores de los derechos de los gay, lesbianas y transexuales trataron de impedir la firma del documento, argumentando que no se respetaba la separación entre la iglesia y el Estado y que los candidatos se dejaban intimidad de la primera institución.

La protesta provocó la intervención de unidades de la policía que desalojaron a los manifestantes.

De los siete candidatos, cinco firmaron el compromiso. Genaro López, del Frente Amplio por la Democracia (FAD) y el independiente Juan Jované no asistieron.

Jované, en una carta, explicó que la declaración presenta algunos puntos en su parte resolutiva que le parece contraria a los derechos de los hombres y de las mujeres, lo que sumado a la negativa de los auspiciadores del compromiso, de hacer las correcciones, se abstuvo de firmarlo.

El arzobispo José Domingo Ulloa criticó la actitud de los manifestantes que irrumpieron en el acto, afirmando que “no hemos firmado un pacto en contra, sino a favor de la familia”. Explicó que lo que se refuerza con el mismo es lo que se estipula en la Constitución sobre el deber del Estado de proteger a la familia.

Por su parte, el candidato José Domingo Arias expresó que se suscribió al compromiso, convencido de que es necesario fortalecer la familia como institución o “piedra angular” en la construcción del país y, por ende, de la sociedad.