Reseña Partido Revolucionario Democrático (PRD)

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Nacido en 1979, como brazo político del régimen militar que gobernó por 21 años el país, el Partido Revolucionario Democrático (PRD) es a la fecha el de más cantidad de adherentes con 539 mil 843 inscritos hasta mayo de este año.

Pasado solo cuatro años después de la invasión, el partido socialdemócrata, regresa al poder con Ernesto Pérez Balladares, en unas reñidas elecciones en las que participaron siete candidatos.

Impulsor de la reelección, que perdió en un referendo en 1998, el PRD pierde las elecciones de 1999, en la que el candidato fue Martín Torrijos, hijo de Omar Torrijos Herrera, quien encabezó el golpe de Estado de 1968.

En 2004, el PRD regresa al poder con Torrijos, quien emprendió las últimas reformas que sufrió la Constitución Política, en acuerdo con el gobierno saliente.

En 2009, luego de unas reñidas elecciones primarias, en las que Balbina Herrera derrotó a Juan Carlos Navarro, el partido encaró un torneo electoral fraccionado, debido a las diferencias que nacieron del proceso interno. Sufre, entonces, su peor derrota electoral, perdiendo por casi 400 mil votos de diferencias con respecto a la Alianza por el Cambio, que llevó a Ricardo Martinelli a la presidencia con el 60% de las preferencias.

Sin sanar las heridas internas que lo mantienen dividido, el PRD trata de reorganizarse políticamente por medio de dos corrientes; la primera, liderada por dirigentes de la vieja guardia y la otra, por Juan Carlos Navarro.

Con la renuncia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que perdió en las elecciones, una nueva cúpula con Mitchell Doens, en la secretaría general y Francisco Sánchez Cárdenas, en la presidencia, se encarga de organizar la recomposición administrativa del colectivo, ahora en la oposición.

Dos líneas bien definidas tratan de controlar el partido, siendo la de Juan Carlos Navarro la que triunfa en la renovación del CEN, el 26 de agosto de 2012.

Con el control del partido, pero sin poder unirlo al persistir las acusaciones de un lado y otro, Navarro no tuvo problema para triunfar en las primarias presidenciales del 10 de marzo de 2013, sumando antes de ese torneo a los principales adversarios, Samuel Lewis y Laurentino Cortizo, a su equipo de campaña.

Los últimos acontecimientos que ha vivido el partido, donde a través de grabaciones y escuchas telefónicas se evidencian amenazas y actos inmorales para la democracia por parte de algunos de sus dirigentes, reflejan un camino que lejos de buscar la armonía, distorsionan su lema de “un nuevo PRD”, y de “un nuevo Panamá”.