Nivel de abstencionismo preocupa a autoridades electorales panameñas

Virgilio De León
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El fantasma del abstencionismo, que tradicionalmente en nuestro país solo se observa para consultas populares como el referendo sobre la ampliación del Canal, cuando llegó a 60%, amenaza con incrementarse en los comicios generales, en los cuales siempre ha mantenido porcentajes bajos.

En los comicios de 2004, el índice de abstencionismo alcanzó 23.1%. En aquella ocasión, de 1 millón 999 mil 553 habilitados, 462,211 ciudadanos no votaron.

Cinco años después, en  2009, aumentó a 26%. De 2 millones 211 mil 261 panameños habilitados para participar en esas elecciones,  574,753 no ejerció su derecho al sufragio.

Curiosamente, en ambas elecciones, los residentes de la provincia de Chiriquí presentaron la mayor cantidad de abstencionismo.

El presidente de la Junta Nacional de Escrutinio (JNE), Víctor Cucalón, mostró su preocupación por el incremento en los índices de abstencionismo de las últimas elecciones presidenciales.

“Es preocupante porque más de medio millón de ciudadanos no fueron a las urnas en aquella ocasión”, acotó refiriéndose a los últimos comicios.

El presidente de la JNE  explica que, contrario a lo que se puede pensar, esta cifra es una de las más bajas de América Latina.

A pesar de ello, Cucalón  asegura que como sociedad “debemos preocuparnos por la tendencia creciente de abstenciones en cada elección general”.

La preocupación es compartida por los magistrados del Tribunal Electoral que han explicado que se agudiza más entre los electores jóvenes. En 2009, 51,000 jóvenes que habían votado cinco años atrás no acudieron a las urnas.

En mayo, 712 mil 448 electores tendrán menos de 30 años, lo que equivale a un tercio del padrón electoral.