De Saint Malo se contradice con respecto a su designación

José Alberto Chacón
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En las últimas declaraciones de Isabel De Saint Malo,  compañera de fórmula de Juan Carlos Varela, sobre su periplo en las oficinas consulares de Panamá en Estados Unidos, hay datos que  no concuerdan.
De Saint Malo declaró el jueves en Telemetro que se graduó de  secundaria en Estados Unidos en 1985 en una escuela en Columbia, Pennsylvania.
En esa misma entrevista, De Saint Malo aseguró que realizó una pasantía ese mismo año, producto de su interés por obtener experiencia antes de ingresar a la universidad.
“En el 1985 yo me preparaba para ir a la universidad, hacía lo que todo joven hace, buscar experiencia y oportunidades. Estaba indecisa si estudiar relaciones internacionales o ciencias políticas. Entonces se me presentó la oportunidad de una pasantía muy corta en mis meses de verano, habiendo salido de la escuela, para trabajar en protocolo de la Cancillería y lo hice; eso me abrió una ventanita a ese mundo de la diplomacia”, fueron sus palabras textuales.
Si en 1985, De Saint Malo, que apenas tenía 16 años como ella misma afirma, por qué realizaba una pasantía en una oficina oficial del servicio exterior, cuando,  según las leyes panameñas ningún menor de edad puede ser contratado por el Gobierno como menciona Giovani Ruiz, director de la Carrera Administrativa.
“La ley contempla que ningún menor de edad puede tener algún tipo de negocio con el Gobierno”.
La confusión reina en aquellas declaraciones en las que poco después aseveró que luego de la destitución en Panamá del presidente Eric Arturo Delvalle, en 1988, por orden de Manuel Antonio Noriega, este se refugió en la Embajada de Panamá en Washington y  al llegar a esa oficina diplomática, la mayoría de los adeptos de Noriega se fueron. Como no había personal, ella ocupó un puesto también como pasante.
“En 1988, el presidente Delvalle tiene que ir al exilio… y todos los adeptos a la dictadura en esa oficina tuvieron que salir porque esta se convierte en el bastión de la lucha por restablecer la democracia en Panamá. Yo tomo un semestre de la universidad y me voy a hacer una pasantía en la embajada porque esta había quedado acéfala de personal”.
Para Roberto Díaz Herrera, general retirado de las antiguas Fuerzas de Defensa de Panamá, nombrar a allegados, familiares, amigos o hijos en las oficinas del servicio exterior, siendo aún menor de edad, con el fin de sufragar y justificar sus estudios, era, es y seguirá siendo una costumbre en nuestro país de los que ostentan el poder político hasta que no se haga una verdadera regulación.
“En esa época, los nombramientos de ese tipo se hacían como se hacen ahora, con influencia, siendo de un partido específico, teniendo contactos. Los nombramientos de alguien para que fuera a estudiar al exterior se han hecho antes y seguirán, mientras no haya una verdadera carrera administrativa”, expresó el  militar, cuyas declaraciones en 1987 contra Noriega fueron el detonante de los últimos años de la dictadura.
Este medio escrito intentó conocer la versión de De Saint Malo, pero tras varios intentos se nos informó que las declaraciones habían sido hechas en Televisión.